Perder peso no es
tan difícil, pero debes tener un punto de partida y saber qué implica todo el
proceso para que te prepares psicológica y físicamente.
El truco de perder peso está en quemar calorías que
consumes para alimentar tu
actividad. Aunque parezca difícil quemar
calorías, hay muchas maneras en que puedes ayudar a tu cuerpo a hacerlo. Puedes
quemar más calorías durmiendo suficiente un total de 7 hasta 8 horas, comiendo poco, bebiendo mucha agua,
moviéndote más a lo largo del día, descansando bastante cada noche. Sin embargo
la mejor manera de quemar calorías es incorporando más ejercicios en tu rutina
cotidiana. Los ejercicios hacen que tu
cuerpo recupere a la calma de forma adecuada previniendo la acumulación de
tensiones y el estrés que desemboquen en dolor muscular, y también ayudan a bajar la
intensidad, y aumentar la
temperatura corporal. Caminar, correr, nadar y montar bicicleta te ayudan a
quemar calorías. No se te olvide que mientras más tiempo te ejercites, más
tiempo se mantendrá tu cuerpo quemando calorías después de haber terminado de
hacer ejercicios.
A cada ejercicio es recomendable tomar un poco de agua,
puesto que el agua es el nutriente más
importante para la gente activa. Beber
agua después del ejercicio es esencial para reemplazar los líquidos que pierdes
por el sudor durante tu entrenamiento y esto mantiene una buena hidratación
para tu cuerpo. Sin embargo, no bebes cantidades excesivas de agua después de
hacer ejercicio, ya que esto puede dañar a tu cuerpo.
En cuanto a la comida se recomienda comer alimentos ricos
en carbohidratos que contienen poca
grasa y moderados en proteínas, lo que
te asegura tener suficiente glucosa como combustible para tu actividad
física.
Muchas no somos conscientes de la gravedad de azúcar en
nuestra comida rutinaria. Así te aconsejamos evitar el consumo de azúcar de
mesa o refinada, ya que no tiene ningún valor nutricional, solo nos da calorías
vacías y no nos dan vitaminas, ni
minerales. Por el contrario nos causa problemas de presión y ataques
cardiacos. La manera saludable de obtener
azúcar natural, es consumir de 2 a 3 frutas al día como plátano,
manzana, o frutos secos, y estos más que suficientes y no necesitas
más otros tipos de azúcar.
Resumiendo, con el ejercicio y la dieta, sin duda
conseguirás cualquier objetivo que te hayas propuesto.